Lore especial: la semana de los niños

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Diario de la Magistri Quelariel de Lunargenta.

En esta ocasión, en que más que nunca luchamos por nuestras vidas. En este momento en que un terror del pasado ha hoyado nuestro mundo y nos hemos visto obligados a traspasar el umbral del espacio y del tiempo en pos de la salvación de nuestro mundo. Es ahora, cuando aun las campañas de Draenor aun no han terminado, cuando recordamos, mediante campos de batalla arrasados, y poblados ardiendo, que hay víctimas que nunca se recuperan del sufrimiento de la guerra.

Y ellos son los huérfanos de guerra.

img 1 huerfanos

Es aquí, en el orfanato de Orgrimmar, en la calle mayor, donde la supervisora Llantobatalla cuida de todos esos retoños que quedan sin padres por culpa de la guerra. Sabemos que nuestro mundo no es un lugar fácil, y además, tanto hombres como mujeres luchan por la supervivencia de toda la especie, por tanto, no es difícil que ambos progenitores fallezcan a causa de las batallas.

Así que durante una época al año, muchos héroes de Azeroth se pasan por este hogar para niños para coger a uno y hacerle sentir, aunque sea durante poco tiempo, especial y querido.

Y aquí estoy con mi pequeño niño orco, esperando a que acabe de hacer su mochilita para llevarle de paseo por Azeroth.

-¿Cómo te llamas pequeño?

Grunth señora elfo.

-Que mono, no me llames señora, soy muy joven aun para eso, me llamo Quelariel.

Vale señora Quelariel.

-Bueno, ya iras recordando lo de señora… ¿Donde quieres ir Grunth?

La señora supervisora Llantobatalla dice que cuando el gran jefe Cairne murió, la horda perdió a la vez de la sabiduría. No sé qué quiere decir eso, pero me gustaría ir a verle.

-Pues a Cima de trueno que nos vamos. ¿Sabes que soy una maga y puedo teletransportarte allí de forma mágica?

¿Ah, si….?

img 2 rocaroja

Resulta que al pequeño orco no le ha sentado muy bien el viaje dimensional que le ha hecho llegar en apenas segundos a Cima de trueno. Pero en todo caso se ha mostrado muy animado de ver taurens mientras paseábamos por las calles de Cima de trueno. Hemos ido desde la ciudad hasta Rocaroja, lugar de descanso de Cairne Pezuña de Sangre, paseando para que pudiera contemplar la hierba verde de Mulgore.

-¿Qué te parece el lugar de descanso del Gran Jefe Cairne?

Seguro que tuvo que ser un gran líder, y que su gente lo quería mucho, si no, no vendrían a verlo tanta gente.

-Pues tienes toda la razón, fue un gran líder para su gente. ¿Alguna vez te han contado cómo se unieron los Tauren a la Horda?

No, señora.

-Señora te voy a dar yo a ti…

Pues resulta que fue durante la tercera guerra. El antiguo jefe de Guerra Thrall había llegado a las costas de los Baldíos con su gente, todos los clanes orcos que quisieron seguirle. Y al avanzar hacia el interior vio como una caravan Tauren estaba siendo atacada por centauros.

Ambos pueblos llevaban milenios enemistados, y en esta ocasión los tauren tenían muy pocas posibilidades de llegar a destino vivos. El mismo Cairne comandaba esa expedición. Había unido a su pueblo y pretendía llevarlos hasta su hogar ancestral, estas tierras, Mulgore. Sin embargo nunca lo hubieran conseguido si Thrall, junto con sus clanes, y la ayuda de los Trolls Lanza Negra, no los hubiesen ayudado.

Protegieron la caravana tauren hasta que consiguieron superar el territorio Centauro, y llegar a Mulgore. Después de eso y de dejar a su gente en lo que ahora es Cima de Trueno, Cairne partió de nuevo junto con sus valientes guerreros en busca de Thrall, y de la Horda, para ofrecerle su ayuda y su amistad.

-¿Qué te parece? ¿Siempre se aprende algo verdad?

Si.

Señora elfo Quelariel, ¿cómo murió el Gran jefe?

-… (Susurro) que patada te pegaba….Pues resulta que Cairne fue traicionado.

Hubo muchas decisiones que llevaron a la Horda a prosperar, sin embargo, El Jefe de Guerra Thrall, tomó una que no gusto nada al Gran jefe.

Después de las campañas de Rasganorte, donde el Rey Exanime Arthas fue derrotado, y la amenaza de la plaga eliminada, el mundo sufrió una inestabilidad muy extraña. Thrall, dentro de sí, sintió que debía investigar por si mismo que ocurría. Para que la Horda no se quedara sin líder mientras él estaba fuera, propuso al Héroe de Guerra Garrosh grito Infernal como nuevo Líder de la Horda.

El Gran jefe Cairne se mostró totalmente inconforme con tal decisión, así que al ver que Thrall no atendía a razones, desoyó la petición de este de que apoyara a Garrosh y le ayudara a ser mejor líder, como le había ayudado a él. Retó a Garrosh a un duelo por el liderazgo de la Horda.

Al inicio del combate, sin que Garrosh lo supiera, Magatha, líder chaman de los Tótem Siniestro, encanto el hacha Aullavísceras de Garrosh con veneno. El combate lo ganaba claramente Cairne, era mejor guerrero, más viejo, fuerte y veterano, sin embargo, un golpe desesperado de Garrosh consiguió rozar ligeramente al anciano Tauren, y debido al veneno del encantamiento de Magatha, este murió traicionado.

Él, que siempre había vivido honorablemente.

-¿Pero sabes que hace al Gran jefe aun mas especial? Que siempre actuó de corazón, y con honor.

¿Eso quiere decir que nunca he de olvidar mi honor?

-Nunca Grunth, nunca. ¿Dónde quieres ir ahora?

¡AL COHETEPISTA!

img 3 cohetepista

Bueno, ya esta, casi nos matamos en este condenado artilugio Goblin. El pequeño Grunth no puede saber esas cosas, pero nadie en su sano juicio montaría en algo Goblin, y menos aun en algo Goblin que además tiene forma de cohete.

-¿Te siguen gustando las atracciones Goblin?

SIIIIIIII, ¡quiero subir otra vez!

-No mientras dependa de mí. ¿A dónde quieres que te lleve? Y que no sea la Terminal de Cohetepista.

Siempre he querido conocer a la reina de los renegados, pero si le tienes miedo a la cohetepista seguro que no te atreverás a llevarme.

img 4. Sylvannas

Sé que ha sido cruel por mi parte. Podría haber usado el viaje en Zepelín que sale desde Orgrimmar, pero eso nos hubiese costado semanas, y la Supervisora Llantobatalla solo me deja al niño 1 día. Además, después del viaje dimensional que nos ha traído a Entrañas en apenas segundos, se ha quedado muy tranquilito y calladito. Ni siquiera se ha dado cuenta que ha pisado una cucaracha del viejo Jeremiah Payson.

-Aquí tienes a tu Reina Alma en Pena. Y tu decías que no me atrevería.

¡Uala! Se la ve terrorífica. Seguro que es muy buena guerrera, incluso casi más mejor que el jefe de Guerra.

-Sin duda que es una adversaria increíble. ¿Sabías que antes de que se convirtiera en una renegada, ella, como yo, era una Elfa noble?

Ocurrió durante la tercera guerra. EL Caballero de la Muerte Arthas Menethil, antiguo Príncipe de Lordaeron, en cuyas catacumbas nos hayamos, atacó los bosques de Lunargenta, con macabras intenciones.

Llevaba en su poder un artilugio de gran poder, o mejor dicho, llevaba dentro de una urna los restos de alguien muy poderoso, Kel’Thuzad, antiguo Mago del kirin Tor y fundador del culto de los malditos. Su intención era la de usar la magia de la fuente del sol para revivirle, y proseguir con sus planes de conquista con la ayuda de Kel’thuzad. Pero para ello debería primero verse las caras con Los forestales de Lunargenta.

Aunque las habilidades en combate de los forestales, y de su líder, la General forestal Sylvannas Brisaveloz, eran dignas de elogio, no pudieron con la ingente cantidad de No-muertos comandados por Arthas que asaltaban su bosque, y que se veían acrecentados con cada muerte de uno de los suyos.

Finalmente Sylvannas cayó en combate, y aunque pidió a Arthas que le diera un muerte rápida y digna, este se negó. Usando magia nigromántica convirtió a Sylvannas en un alma en pena, un espíritu que no podía más que obedecer las órdenes de su Príncipe, más que intentara revelarse. Bajo el yugo de Arthas vio como su ciudad caía, su rey, Anasterian Caminante del sol, moría y la fuente del sol, era corrompida.

-Es una historia triste.

¿Vio como morían sus papas?

-Por desgracia si, Grunth, ella también perdió a sus papas, pero no esa vez, fue mucho antes. Cuando la Horda aun seguía propósitos perversos.

Cuando la Horda era comandada por Orgrim Martillo Maldito.

La segunda guerra fue muy dura. La Horda se había aliado con los Trolls Amani, liderados por Zul’jin, y su conocimiento del terreno los hacia un rival aun más formidable. Se las Ingeniaron para despistar a los ejércitos de la alianza, y llegaron hasta los lindes de Lunargenta días antes de que lo hicieran los ejércitos humanos.

Las batallas por la defensa del bosque fueron duras. Los ejércitos humanos empezaron a flaquear cuando aparecieron una tropa de ogros de dos cabezas, que armados con garrotes, o más bien, árboles arrancados, masacraban  a los defensores de la alianza. La batalla se tornó en contra de la Horda cuando los elfos, comandados por Lor’remar Theron y Halduron Alasol, y los jinetes de hipogrifo, liderados por Kurdran Martillo Salvaje, aparecieron en el campo de batalla. Sin embargo, nada había preparado a los ejércitos humanos para presenciar algo similar.

El Clan Faucedraco había mostrado por fin sus cartas. Dragones Rojos esclavizados y montados por jinetes orcos. Los comandantes de la alianza hicieron bien en sacar a sus tropas del bosque, ya que si no hubiesen perecido todos calcinados. Sin embargo nada se pudo hacer por el bosque, más de tres cuartas partes de este ardieron, y se sabe que parte de la familia Brizaveloz pereció en aquel gran incendio.

-Los bosques de canción eterna han sufrido mucho Grunth. Muchos héroes preferirían no haberlo sido nunca, sin con ellos su hogar hubiese estado a salvo de los horrores de la guerra.

¿Qué le paso al jefe de guerra Orgrim?

-La Horda fue vencida en la batalla de Rocanegra.

Allí Orgrim fue apresado y traído aquí, a Lordaeron, donde estuvo preso en estas mismas catacumbas. Sin embargo, era un guerrero brutal y formidable, y no permitió estar encerrado. Se escapo dejando un reguero de muertos, todos cuantos trataron de impedir que escapara. Se perdió en la infinidad de montañas que hay en estas tierras, y nada más se supo de él hasta que reapareció en las incursiones que Thrall estaba lanzando en contra de campos de concentración.

Intentaba, con esas acciones, liberar a su pueblo, no para guerrear, si no para que fuera libre. Incluso el se dio cuenta de que la guerra solo había hecho que esclavizar a su pueblo. Quiso, mediante la figura de Thrall, encaminar de nuevo a su pueblo hacia el honor.

-Creo, Grunth, que es hora de irnos para casa. Se hace tarde.

Sí, pero antes quiero un helado.

img 5. helado.

He de reconocer que los goblins si hacen algo que es agradable y muy sabroso. Helados. Dudo que ese elemental de escarcha este ahí por su propia voluntad, pero para el caso, su servicio es beneficioso.

Paseando por los suburbios, me doy cuenta que el pueblo goblin parece vivir casi con nada, todo y que todos parecen felices.

-Se está haciendo tarde Grunth, deberíamos volver a la calle mayor.

¿Porqué hay goblins que son de la horda y otros no?

-Por un oído te entra y por otro te sale, ¿verdad Grunth?

Porque no todos los goblins son del mismo cártel.

 Al igual que los Orcos se dividen en clanes, o los Trolls en tribus, los Goblins pertenecen a Cárteles. Los goblins que viven en Trinquete, Gadgetzan o Bahía del botín, en Tuercespina, pertenecen al Cartel Bonvapor. Es el mismo que gestiona el servicio de viajes en Zepelin.

 Mientras que los Goblins que ahora forman parte de la horda son los del Cartel Pantoque. Resulta que algunos miembros de ese cartel ayudaron a escapar al jefe de Guerra Thrall de sus captores humanos.

Los goblins huían de sus islas originarias, que se estaban hundiendo en el mar a causa del cataclismo, y después de naufragar, acabaron en al misma isla donde la alianza había capturado a Thrall, que estaba de viaje de peregrinación, iniciando sus estudios de chaman, para poder entender que el ocurría a este mundo.

-Y es por eso que hay dos tipos de goblins, los del Cartel Bonvapor, que solo comercian con nosotros, y los del cartel pantoque, que si pertenecen a la Horda, y su líder es el príncipe mercante Galliwix.

 ¿El jefe de guerra Thrall ha hecho muchas cosas por nosotros verdad?

-Claro que sí, pero ya es hora de volver, Grunth, ahora si se hace tarde, y no me voy a dejar enredar con más preguntas. Ya hemos llegado al orfanato, venga, corre.

¿Y es verdad que Thrall también era huérfano desde muy chiquitito?

-Sí que es cierto.

El padre de Thrall, Durotan, Fue asesinado por guerreros Cazatormentas, cuando el apenas tenía meses de vida.

Su padre, y todo su clan, fue desterrado de la Horda, por conocer secretos que ponían en peligro la supremacía de Gul’dan, que manejaba a Puñonegro en secreto. Cuando Durotan confesó al verdad a su amigo Orgrim, este le aseguró que haría algo para enmendar las maldades de Gul’dan, pero lo que no imaginó jama fue que el brujo madaria asesinarle, a él, a Draka, su compañera y madre de Thrall, y solo la suerte quiso que el pequeño bebe no fuera devorado por las bestias salvajes del bosque.

El pequeño bebe orco fue recogido por un teniente de la alianza, Aedelas Lodonegro, que lejos de tener alguna intención benévola hacia la pobre criatura, lo recogió del suelo para llevárselo a Durnholde, un campo de concentración.

Allí lo crió y lo entrenó con la única intención de convertirlo en un gran gladiador. Y lo consiguió. Lo que Aedelas no se imaginaria jamás seria que se escaparía con la ayuda de una humana, Taretha Foxtonn, y este emprendería un viaje que lo llevaría descubrir los orígenes, la vergüenza, la salvación y el destino de su pueblo.

-Nunca te rindas Grunth, hasta el más pequeño puede ser un gran héroe.

Gracias Señora Quelariel, me ha gustado mucho pasar este día con usted.

-(suspiro)…que patada te daba.

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